Convivencia y educación emocional para el grupo clase, con un planteamiento que no empieza pidiéndole al alumnado que hable de sí mismo.
50-60 minutos con el grupo clase, en vuestro espacio y con todo el material incluido. En sesión suelta o en itinerario de tres sesiones a lo largo del curso.
Conflictos entre compañeros que se repiten y nadie sabe bien dónde empezaron.
Dificultad para entender al otro, para leer lo que le está pasando.
Reacciones impulsivas que llegan antes que cualquier razonamiento.
Invasión del espacio del otro, sin intención de molestar pero molestando.
No es una cuestión de normas.Es una cuestión de comprensión.
Es lo que ocurre casi siempre que se trabaja la convivencia hablando directamente de lo que hacemos unos y otros: aparecen los juicios, las justificaciones y la sensación de estar siendo señalado. Y con las defensas levantadas no hay comprensión posible.
Por eso no empezamos ahí. Trabajamos sobre un modelo externo, algo que se puede observar sin que nadie tenga que exponerse: la figura del perro.
La comprensión deja de estar en «lo que hace el otro» y pasa a estar en «qué le está ocurriendo».
El perro conecta con el alumnado al instante, y no hay que explicar nada para que lo miren. Pero lo importante es otra cosa: sus emociones se leen sin ambigüedad. Un perro que ladra no está molestando; está teniendo miedo. Eso lo ve un niño de ocho años y lo ve un adolescente de quince.
A partir de ahí se puede hablar de miedo, de límites, de confianza o de impulsividad sin que nadie del grupo se sienta aludido. Y una vez entendido el mecanismo, el traslado a sus propias relaciones ocurre solo. Esa misma situación entre personas dejaba de leerse como algo personal.
Una comprensión más clara de cómo las emociones gobiernan el comportamiento, el propio y el de los demás.
Más capacidad para interpretar lo que está pasando en una situación social antes de reaccionar a ella.
Recursos concretos para relacionarse mejor, que no dependen de acordarse de una norma.
Dinámicas guiadas y participativasSe abre con el grupo en movimiento, no con una explicación. El alumnado entra por la puerta de la experiencia.
Situaciones prácticas donde observarEl núcleo de la sesión. Se plantean escenas concretas sobre las que observar y experimentar qué ocurre y por qué.
Reflexión guiada sobre lo vividoEl momento en que lo observado en el modelo se traslada a sus propias relaciones. Ahí es donde el aprendizaje se fija.
Convivir se aprendeMirar, comprender, respetar, convivir.
«Convivir se aprende» está incorporada al programa Toledo Educa 2.0 del Ayuntamiento de Toledo para el curso 2026-27, dentro del área «Hacemos comunidad». Los centros del municipio solo tienen que seleccionarla del catálogo cuando se abra el plazo: la financia el Ayuntamiento.
Llevo más de quince años trabajando la conducta y las emociones de los perros junto a las familias que conviven con ellos, en Love Can Toledo. Todos los días veo lo mismo: la conducta es el último eslabón, nunca el primero.
Esta propuesta nace de ahí. De comprobar, sesión tras sesión, que cuando dejamos de mirar lo que alguien hace y empezamos a mirar lo que le pasa, la convivencia cambia. Y que ese cambio de mirada se puede enseñar.
Para Primaria y ESO. El planteamiento es el mismo, pero el lenguaje y los ejemplos se ajustan al nivel: con los más pequeños el trabajo va más hacia reconocer emociones, y con los mayores hacia entender de dónde vienen las reacciones propias.
Las dos cosas. Hay un formato de sesión suelta de sensibilización, que funciona bien como punto de partida o dentro de una semana temática, y un itinerario de tres sesiones repartidas a lo largo del curso, que es donde el trabajo se asienta de verdad.
Un espacio donde quepa el grupo clase con holgura y poco más. Todo el material va incluido y lo llevamos nosotros.
Encaja de forma natural en el plan de convivencia, en la acción tutorial y en educación en valores. No requiere contenidos previos ni preparación por parte del profesorado.
Nada especial. «Convivir se aprende» está dentro del catálogo de Toledo Educa 2.0, así que basta con seleccionarla cuando el Ayuntamiento abra el plazo, en el área «Hacemos comunidad». Para el centro no tiene coste. Si queréis, escribidme y os aviso en cuanto se abra, con las fechas exactas.
Cuanto antes mejor, porque las fechas se cierran por trimestres. Si estáis mirando el segundo o el tercer trimestre, este es el momento de decirlo.
Escribidme y os cuento cómo lo adaptaríamos a vuestros grupos. Sin compromiso y sin presentación comercial de por medio.
O directamente al 657 547 986 · hola@lovecantoledo.com